jueves, 11 de junio de 2009

Concertación desconcertada

En el marco de las elecciones presidenciales toda Chile se debate qué candidato será la mejor opción, quién traerá el cambio. El periodismo, que se nutre de la política máxime en unas elecciones tan decisivas, refleja todos estos pensamientos de la ciudadanía con numerosas encuestas, y analiza las relaciones entre candidatos, dentro y fuera de la Concertación, viendo la trayectoria política con la que cargan a cuestas, si se han ido de la izquierda a la derecha o viceversa.

Esto es lo que predomina en las páginas de prensa política nacional, y aumentará a medida que se aproxime la fecha clave.

La Concertación se enfrenta a conflictos internos que la desbordan. Aunque aparentemente parezca eficaz y estable, por el hecho de haberse mantenido en el poder durante dieciocho años, sufre de mucho desgaste y cada vez más va perdiendo la confianza de los votantes. Es criticada por no mantener los ideales que defendía e impulsaba cuando nació, de la mano de la democracia. Sus acciones son cada vez más débiles en un país que reclama a gritos el cambio y el fin de la corrupción política. Y en este terreno, el haber permanecido tanto tiempo en el poder es un inconveniente, no una ventaja. De ahí que sean más frecuentes en la prensa las críticas por repetición de rostros y nombres, que por proyectos o ideas. En busca del éxito y arrastrados por la competencia interna los candidatos del mismo nido político se tiran dardos los unos a los otros.

El objetivo principal de los medios, quien rellena más páginas, es el candidato del Partido Socialista, Marco Enríquez- Ominami. Se le identifica con ideales de progreso y cambio con un rostro joven que atrae al voto más joven. Pero no todo son flores para él. Bajo el cartel de “díscolo” se esconden connotaciones de inexperiencia y versatilidad. Sigue siendo criticado por la popular recogida de firmas, considerada no válida por otros compañeros del gremio. Pese a ello Ominami sigue adelante, y ha comunicado ya su formalización de renuncia al Partido Socialista, para continuar como independiente hasta la llegada a La Moneda.

En su batalla campal mediática contra Eduardo Freí cuenta con bastante apoyo de la prensa, que ha publicado numerosas encuestas que benefician al socialista. Así consigue no sólo mantenerse visible en el ambiente electoral, sino que pasa de la popularidad a la notoriedad, quitándole terreno al Freí que comenzó su carrera electoral sin competencia fuerte dentro de la Concertación. Su éxito se podría interpretar como un espejo del clima de insatisfacción con las propuestas políticas para el futuro de Chile.

En ambientes como este, el no ocupar espacio en un periódico se convierte en una buena señal, aún estando en plena campaña. Las aguas parecen más templadas en el mar de Sebastián Piñera, quien cuenta con el apoyo formal de la derecha chilena, Unión Demócrata Independiente, y Renovación Nacional. El mercurio trata todos los conflictos de la Concertación dando prioridad a cualquier detalle que beneficie al candidato derechista. De quienes no obtendrá la aprobación será del Gobierno actual, que se centra en Freí para evitar la llegada de Piñera al poder.

miércoles, 3 de junio de 2009

Accidente Air France

ANÁLISIS DEL TRATAMIENTO EN LOS MEDIOS

NOTICIA: DESAPARICIÓN DEL AVIÓN DE AIR FRANCE

 

El accidente aéreo del pasado lunes 1 de junio, en el que un avión de Air France cayó al océano con 288 pasajeros, ha centralizado todas las informaciones y portadas de los principales medios digitales. Este análisis se compone de consultas a medios chilenos, españoles y algunas agencias internacionales.

En rasgos generales, se puede afirmar que los medios analizados se centran en buscar posibles causas del accidente, desde el pasado lunes hasta los últimos minutos. Así lo muestran las noticias subidas recientemente a la Web, o las de la próxima jornada del jueves 4 (ya publicadas en El Mundo, de España, por la diferencia horaria). Se aferran a cualquier hipótesis y analizan y debaten los hechos sin tener ningún dato confirmado, cambiando de teoría a cada instante.

En las primeras noticias del lunes que cubrieron el hecho, a parte de responder a las principales cuestiones de qué, cuándo, dónde, etc., centran su interés principal en las listas de nacionalidad de los pasajeros para identificar si alguno es de origen chileno o español, según el medio que lo trate. Así, vemos en medios españoles como El País la preocupación por la azafata malagueña, hispano-argentina. Una vez cubiertos los datos generales de la desaparición, es cuando los medios se centran plenamente en el manejo de hipótesis no confirmadas. Esto se debe a la falta de información que hay, y que habrá, acerca del accidente, sumado a la necesidad de los lectores de saber porqué ha podido fallar una tecnología tan avanzada y cómo no se sabe nada tras 3 días de rastreo.

            La falta de veracidad de estos textos se aprecia sólo con leer títulos como “Avión de Air France habría enviado seis mensajes reportando diversas fallas”, de www.emol.cl, del miércoles 3 de junio; o “Avión Air France habría caído Atlántico, 228 a bordo”, de Reuters, América Latina, del 1 de Julio. Aquí se ve el uso de las formas condicionales, de muy poco rigor en textos periodísticos.

La primera hipótesis para satisfacer la incógnita fue el que un rayo hubiese provocado el accidente y la destrucción del aparato. Dado que, evidentemente, los aviones van por el cielo, es obvio que están equipados para soportar este tipo de fenómenos ambientales. Descartada esta hipótesis, que alimentó a diarios y noticieros durante una jornada, se sustituyó por las siguientes. ¿Bomba? ¿Granizos? Todo esto sobrepasa la realidad real, introduciendo al lector en una realidad mediática que está orientada conscientemente hacia la línea ideológica e intenciones del medio emisor.

Hace unos minutos La Tercera ha publicado que Brasil no rechaza la probabilidad de que la causa sea un atentado, cuando justo horas después de publicarse el accidente, la Policía francesa apartó esa idea, comprobando en las listas de los pasajeros que ningún terrorista ni sospechoso estaba a bordo.

Cabe destacar la imprecisión, próxima ya a la falta de veracidad de algunos medios, como la agencia de noticias Google, quien expone en la edición del miércoles 3 de junio: “Aviones y barcos de varios países rastrean la zona donde podría haber caído el avión, aunque las posibilidades de hallar supervivientes se estiman escasas”.

De un modo independiente a estas teorías volátiles del accidente, muchos medios cubren también, aunque en menor medida, lo relativo a homenajes a las víctimas, lutos oficiales celebrados en Francia o Brasil, o datos personales de los desaparecidos. Así lo podemos ver en El País del 4 de Junio: “Homenaje en Notre Dame a los pasajeros del vuelo 447 desaparecido en el Atlántico”.


Carmen Reina Jiménez