En el marco de las elecciones presidenciales toda Chile se debate qué candidato será la mejor opción, quién traerá el cambio. El periodismo, que se nutre de la política máxime en unas elecciones tan decisivas, refleja todos estos pensamientos de la ciudadanía con numerosas encuestas, y analiza las relaciones entre candidatos, dentro y fuera de la Concertación, viendo la trayectoria política con la que cargan a cuestas, si se han ido de la izquierda a la derecha o viceversa.
Esto es lo que predomina en las páginas de prensa política nacional, y aumentará a medida que se aproxime la fecha clave.
La Concertación se enfrenta a conflictos internos que la desbordan. Aunque aparentemente parezca eficaz y estable, por el hecho de haberse mantenido en el poder durante dieciocho años, sufre de mucho desgaste y cada vez más va perdiendo la confianza de los votantes. Es criticada por no mantener los ideales que defendía e impulsaba cuando nació, de la mano de la democracia. Sus acciones son cada vez más débiles en un país que reclama a gritos el cambio y el fin de la corrupción política. Y en este terreno, el haber permanecido tanto tiempo en el poder es un inconveniente, no una ventaja. De ahí que sean más frecuentes en la prensa las críticas por repetición de rostros y nombres, que por proyectos o ideas. En busca del éxito y arrastrados por la competencia interna los candidatos del mismo nido político se tiran dardos los unos a los otros.
El objetivo principal de los medios, quien rellena más páginas, es el candidato del Partido Socialista, Marco Enríquez- Ominami. Se le identifica con ideales de progreso y cambio con un rostro joven que atrae al voto más joven. Pero no todo son flores para él. Bajo el cartel de “díscolo” se esconden connotaciones de inexperiencia y versatilidad. Sigue siendo criticado por la popular recogida de firmas, considerada no válida por otros compañeros del gremio. Pese a ello Ominami sigue adelante, y ha comunicado ya su formalización de renuncia al Partido Socialista, para continuar como independiente hasta la llegada a La Moneda.
En su batalla campal mediática contra Eduardo Freí cuenta con bastante apoyo de la prensa, que ha publicado numerosas encuestas que benefician al socialista. Así consigue no sólo mantenerse visible en el ambiente electoral, sino que pasa de la popularidad a la notoriedad, quitándole terreno al Freí que comenzó su carrera electoral sin competencia fuerte dentro de la Concertación. Su éxito se podría interpretar como un espejo del clima de insatisfacción con las propuestas políticas para el futuro de Chile.
En ambientes como este, el no ocupar espacio en un periódico se convierte en una buena señal, aún estando en plena campaña. Las aguas parecen más templadas en el mar de Sebastián Piñera, quien cuenta con el apoyo formal de la derecha chilena, Unión Demócrata Independiente, y Renovación Nacional. El mercurio trata todos los conflictos de la Concertación dando prioridad a cualquier detalle que beneficie al candidato derechista. De quienes no obtendrá la aprobación será del Gobierno actual, que se centra en Freí para evitar la llegada de Piñera al poder.
jueves, 11 de junio de 2009
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